viernes, enero 05, 2007

CUAL QUIJOTE DE LA MANCHA


Un día cualquiera, me convertí en Don Quijote, si aquel desgarbado caballero idealista que un día salió a recorrer la mancha para conquistar un sueño imposible:

Con fe lo imposible soñar
al mal combatir sin temor
triunfar sobre el miedo invencible
de pie soportar el dolor

Amar la pureza sin par
buscar la verdad del error
vivir con los brazos abiertos
creer en un mundo mejor
Es mi ideal la estrella alcanzar
no importa cuan lejos se pueda encontrar
Soñe lo imposible con mucha fé, aquel día (y de ahí para adelante) construí mi Dulcinea como la del Toboso, al mal combatí sin temor, soñé, soñé soñé e imagine un mundo mejor con la dulcinea, que de Aldonza no tenía nada, sólo de dulcinea, quise alcanzar la estrella como un gran ideal, no me importaba cuan lejos y por cuanto tiempo estuviera lejos, siempre la iba a esperar, triunfaba sobre los miedos, me convencía, escribía y buscaba de pie soportar el dolor. Sin Sancho, ni Rocinante, estóico, soñaba, soñaba y construía un ideal, creía en un mundo mejor.
Hoy creo oportuno, cambiar de estrella, no olvidar el espacio que hay entre la tierra y las estrellas, valorar el aire, los planetas, la luz, la oscuridad, lo que está en la superficie, y lo que está en el espacio amplio. Buscar nuevas estrellas, seguir soñando lo imposible, seguir teniendo fé, triunfar sobre los miedos invencibles. Buscar... la verdad del error y alcanzar aquella estrella aún en su lejanía...