¿Rabia, Molestia o Indignación?
Desde que llegue a esta hermosa zona, ya me ha pasado varias veces, especialmente en el mundo privado, pocas veces me había ocurrido en el ámbito público.
Y me refiero fundamentalmente a que se respete tu fecha de pago, por el trabajo que realizas, por ejemplo constantemente ocurre en las OTEC o Institutos, que tu pago se realice inclusive con un mes de atraso, también en algunas instituciones como consultoras o instituciones que dependan para cancelar las remuneraciones de traspaso de fondos de proyectos adjudicados por el Estado. Esto evidentemente molesta, molesta porque todo lo que en algún momneto planificaste se va a buena parte, molesta porque también te juegas tu imagen como alguien respetoso de sus compromisos, molesta porque si tienes que pagar deudas de cualquier tipo, todas te generan interés aparte de que también te pueden enviar al "PENECA" como decian los abuelos o Boletín Comercial o Dicom como se le conoce, actualmente.
Esta situación también provoca rabia, pues estás supeditado a la acción de otros, por lo tanto pierdes autonomía, libertad, en mi caso me quería desplazar la semana pasada a un popular balneario cercano a mi actual ciudad, y no pude. Evidentemente me genera mucha rabia, pues también mis hijos se vieron frustrados.
Lo que realmente provoca Indignación, es que esto también ocurra al interior del Estado, vale decir, que a un grupo importante de funcionarios públicos no se les pague su sueldo, luego de 15 días, pasada la fecha tope es indignante, más aún cuando cada uno de estos funcionarios tiene que convertirse en vocero de las bondades del gobierno nacional y local, y ambas instituciones no lo cuidan, no lo regalonean, con algo tan simple como respetarle su sueldo, con percatarse que no es un recurso más, no es un insumo, es una persona, un profesional o un técnico y que tiene numerosos compromisos con variadas instituciones. Cuando no se vela por esto, se está jugando con la autonomía, con la autoestima, con la libertad de las personas, se está jugando con la autodestrucción de la psiquis humana, se está jugando con la dignidad de la persona, que se ve enfrentado a pedir fiado (a cuenta), a pedir prestado, o a humillarse ante los acreedores.
Me pregunto cuándo se tendrá real conciencia de los efectos de no respetar los derechos de las personas tanto en lo laboral, como en lo personal?
Creo que tengo el legitimo derecho a indignarme, a molestarme y sentir rabia.
